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Costa RicaProfesor en la Escuela de Topografía Catastro y Geodesia de la Universidad Nacional.
Topógrafo en la construcción de la cortina para los embalses de las Represas Hidroeléctricas Pirrís y Reventazón para el Instituto Costarricense de Electricidad.
Auscultación de obras viales y civiles en la empresa Ingeniería y Soluciones Geomáticas (socio fundador).
Topógrafo, coordinador de la nivelación en áreas Agrícolas en las empresas Azucarera El Viejo, (+7000 hectáreas) y actualmente en Central Azucarera Tempisque (+16000 hectáreas) por medio del control con Sistemas GNSS), colaborador en los departamentos de Agricultura de Precisión y Riego.
Sábado 19 de Setiembre de 2026 / 09:00 AM - 09:25 AM
Innovación tecnológica para la supervivencia de la agricultura.
La Realidad en el Pacífico Norte
El Pacífico Norte de Costa Rica, conformado por Guanacaste y el norte de Puntarenas, se encuentra actualmente en una encrucijada climática. Al formar parte del Corredor Seco Centroamericano, la región enfrenta una vulnerabilidad histórica que se manifiesta en épocas secas prolongadas y una degradación progresiva de sus suelos. En la actualidad, las metodologías agrícolas tradicionales, guiadas por la intuición o por patrones climáticos del pasado, han dejado de ser viables. Producir alimentos bajo un clima que ha cambiado las reglas del juego exige una transformación urgente hacia la adaptación.
El Fenómeno de El Niño y los Pronósticos para 2026
Esta situación de vulnerabilidad se agrava profundamente por la presencia cíclica de anomalías térmicas en el océano, conocidas como el fenómeno de El Niño. Los efectos locales de este fenómeno se traducen en un aumento drástico de las temperaturas y déficits severos de lluvia. Los pronósticos meteorológicos para este año 2026 apuntan a una intensificación de estas condiciones hostiles, proyectando una escasez de agua prolongada y golpes de calor extremos que amenazan de forma directa la estabilidad de los cultivos de la región.
La Crisis de las Concesiones de Agua
El impacto más crítico de esta crisis climática se refleja en la disponibilidad del recurso hídrico. Debido a la sobreexplotación de los mantos acuíferos y a la escasez acumulada, las instituciones estatales del país están implementando políticas rigurosas que reducen drásticamente el volumen de las concesiones de agua año tras año. La realidad para este año 2026 es contundente: los agricultores del Pacífico Norte están obligados por ley y por la naturaleza a producir lo mismo, o más, utilizando solo una fracción del agua que históricamente tenían permitida.
Agricultura de Precisión: Pasar de la Intuición a los Datos
La Agricultura de Precisión surge como la respuesta tecnológica para salvar el campo. Así como la medicina moderna analiza a cada paciente para darle un tratamiento único, esta disciplina utiliza sensores, drones y satélites para medir la variabilidad del terreno. En lugar de tratar a toda una finca por igual, la tecnología permite identificar las necesidades específicas de cada metro cuadrado, transformando la gestión agrícola mediante decisiones basadas en datos exactos y en tiempo real.
Pilares Tecnológicos para la Adaptación al Cambio Climático
La estrategia para mitigar los efectos de El Niño 2026 y responder al recorte de las concesiones de agua se basa en tres pilares fundamentales:
Sustentabilidad y Conclusión
La combinación de agricultura de precisión y adaptación climática genera un beneficio doble. En el ámbito ambiental, reduce la huella hídrica y protege los ecosistemas y ríos de la península. En lo económico, reduce drásticamente el gasto en insumos, permitiendo que actividades clave como la producción de arroz, caña de azúcar, melón y la ganadería sigan siendo rentables, protegiendo el empleo de miles de familias rurales. Frente a la reducción de agua y el clima del 2026, la tecnología no es un lujo; es la única garantía para que el Pacífico Norte de Costa Rica mantenga su seguridad alimentaria y siga siendo una tierra próspera.